Plantas
Cada plantas de un jardín pequeño deben merecer su lugar.
La mayoría de las especies que elijas deben ser atractivas en al menos 2 de las 4 estaciones del año. Por eso la Lila o la Forsitia son errores en un jardín pequeño: gloriosas en flor pero vulgares después.
El follaje es muy importante, no te fijes únicamente en las flores que llaman mucho la atención pero duran poco (muchas, sí duran).
Procura que las plantas tengan tamaños y formas diferentes para crear cierto ritmo.
No recargues el jardín; es preferible que uses pocas variedades de plantas.
En jardines pequeños, plantas pequeñas en consonancia a la escala del espacio. No tendrían sentido grandes arbustos o árboles que hubiese que estar podando constantemente para controlarlos.
Los árboles deben ser de porte pequeño; preferentemente de hoja caduca para que entre el sol en invierno.
Evita las plantas de crecimiento rápido.
Las plantas aromáticas llenarán de fragancia al jardín pequeño.
Decántate por 2 ó 3 colores básicos.
En un jardín pequeño gama de colores sencilla y preferentemente colores suaves.
Un color en el fondo demasiado fuerte acorta el espacio.
Coloca las plantas de colores más brillantes y fuertes cerca del espectador: rojos, naranjas y amarillos.
Coloca las plantas de tonos azules y violetas en la zona más alejadas del jardín. Éstos crean efecto de profundidad, como si se desvanecieran.
Si colocas las plantas que posean hojas de mayor tamaño a la entrada y las de hojas menores más alejadas, se percibirá como de más profundidad.
Crear ritmo. Romper las simetrías monótonas, alternar plantas altas y bajas, formas redondeadas con angulosas…
En jardín pequeño, planta en su perímetro.
Aprovecha las paredes y vallas para plantar trepadoras, así evitas que el paisaje tenga límites definidos, pero teniendo cuidado de no elegir especies que ensanchan mucho porque se "comen" el jardín.
Macetas y jardineras serán habituales en todo jardín pequeño.
Aprovecha cualquier soporte para plantar.
Cuelga macetas en las paredes para ganar espacio. O sobre estantes.
Aprovecha las ventanas para crear mini-jardines.
Un poco de césped (quizás en tepes).
Para cubrir el terreno cortezas de pino, áridos o gravas, traviesas de tren, etc. Madera y piedra, combinación muy natural y cálida.
